El Aprendizaje Basado en Proyectos es una riquísima herramienta para motivar a los
estudiantes, darles la posibilidad de involucrarse en su aprendizaje de una manera diferente y
hacerlos sentir que son ellos los verdaderos protagonistas.
Su función principal es activar el aprendizaje de habilidades y contenidos a través de una
enseñanza socializada.
Mantener a nuestros estudiantes motivados y comprometidos es un verdadero reto, aun teniendo
en cuenta que tienen diferentes estilos de aprendizaje, experiencias previas, antecedentes
culturales y niveles de habilidad.
Un enfoque de enseñanza-aprendizaje basado en proyectos, construye sobre las fortalezas
individuales de los estudiantes y les permite explorar sus áreas de interés dentro del marco
curricular. Fomenta el aprendizaje profundo y la autonomía mediante el uso de la tecnología para
ayudarlos a involucrarse en cuestiones y preguntas relacionadas con sus vidas.
Esta metodología permite que, a través de un trabajo transversal, se puedan integrar diferentes
áreas del conocimiento y ciclos formativos. Aunque lo más significativo, es que no solo se
aprenden contenidos académicos sino que se promueve el desarrollo de competencias como la
comunicación, el trabajo en equipo, la innovación y el espíritu emprendedor.